Ir al contenido principal

LA MARINA MERCANTE EN LA GUERRA DE MARGALLO (II).

Tras los combates de los días 27 y 20 de octubre, se intensificaron los envíos de tropas y material a Melilla. Desde Málaga, Cádiz, Algeciras y Sevilla fueron llegando buques con refuerzos.
El día 29 llegó a Melilla el Baldomero Iglesias con el regimiento de infantería de Pavía que embarcó en Cádiz. El 31 el Sevilla transportó desde Málaga 800.000 cartuchos remintong y 1500 granadas de artillería. El San Agustín trajo fuerzas y materiales de artillería desde Cádiz. El Rabat fue enviado a Sevilla donde embarcó fuerzas y material de artillería. El Antonio López trajo desde Barcelona 1138000 cartuchos remintong y 3000 granadas.
Junto a los buques de la Trasatlántica y el Sevilla,  que realizó numerosos viajes fuera de su itinerario normal, también participaron en el transporte de tropas a Melilla buques de la Armada como el Legazpi que embarcó al batallón de cazadores de Tarifa y la fragata Gerona, un buque de casco de madera y propulsión mixta de velas y hélice. Tenía 84 metros de eslora y desplazaba unas 4000 toneladas. Su dotación era de unos 6oo hombres. La Gerona tenía gran capacidad de carga y en uno de sus primeros viajes desde Málaga embarcó fuerzas del regimiento de Álava junto con municiones, provisiones y carros de transporte. 



DESEMBARCADERO DE MELILLA



La gran afluencia de buques con tropas y materiales colapsó las limitadas instalaciones portuarias de Melilla, lo que unido a los efectos de los levantes hizo muy penosa la labor de descarga de estos buques. Para agilizar estos trabajos, el Sevilla trajo a remolque desde Málaga dos barcazas para el barqueo de las tropas y pertrechos desde los buques, que debían quedar fondeados en la rada, hasta el pequeño desembarcadero que existía en Melilla. Los trabajos de descarga de los buques y de barqueo lo realizaban los hombres de la Compañía de Mar de Melilla secundados por penados del presidio que realizaban las tareas más duras. En esos años  no había muchos  lancheros y estibadores civiles en Melilla y estos se dedicaban preferentemente a la descarga de los vapores franceses e ingleses que mantenían línea comercial con Melilla.
Otro servicio que quedó encomendado a los buques que aprovisionaban la ciudad fue el transporte de agua, bien que era escaso incluso para la población y guarnición ordinaria de Melilla. El transporte de agua se hizo con el aljibe del que disponía el Sevilla, buque encargado del suministro de agua a los llamados presidios menores, y en toneles cuya  descarga era realizada a fuerza de brazos.




DESEMBARCO DE TONELES DE AGUA DULCE



LAS AVERÍAS DEL CABLE TELEGRÁFICO Y EL ENLACE CON LA ISLA DE ALBORÁN.

El cable telegráfico que desde hacía un par de años unía Melilla con la Península a través de la isla de Alborán y Almería nunca había funcionado muy bien y en estos días de crisis militar sufrió otra de sus averías dejando incomunicada a la ciudad por telégrafo. Mientras que se determinaba la avería y se reparaba, al correspondencia oficial se enviaba hasta la Península en buques de la armada, como el cañonero Cuervo, o el Sevilla para que desde Málaga o el puerto donde recalasen se remitiera por telégrafo a Madrid. Para la correspondencia privada había que depender de la buena voluntad de las tripulaciones de estos buques para que se remitiesen los telegramas. Hubo casos en que los mismos corresponsales de guerra destacados en Melilla debían embarcarse en el Sevilla para ir a Málaga a enviar desde allí los telegramas o en los vapores franceses que hacían línea con Melilla para enviar los telegramas desde Orán o Nemours.
Como la avería sufrida en estas fechas estaba localizada en el ramal de cable que unía Melilla con Alborán, el gobierno llegó a contratar los servicios del vapor Numancia, que unía Almería con Orán, además de encargarse de abastecer Alborán, para llevar los telegramas oficiales hasta dicha isla y ser enviados desde allí por telégrafo. Hay que decir que este servicio sólo podía realizarse cuando las condiciones del mar lo permitían.  


 
VAPOR ISLEÑOS QUE REALIZÓ SERVICIOS ENTRE MÁLAGA Y MELILLA.


LA CONEXIÓN DIRECTA CON MÁLAGA.

La necesidad de  avituallar y mantener las comunicaciones con el ejercito de más de 20.000 hombres que se había reunido en Melilla, obligó al gobierno a contratar los servicios de unos vapores que realizaran viajes regulares entre Málaga y Melilla. De este servicio especial para la duración de la campaña militar, surgiría la conexión marítima directa ente Málaga y Melilla, lo que significó un gran paso adelante en las comunicaciones marítimas de nuestra ciudad.
Esta línea estuvo servida por diversos buques contratados para la ocasión como el Triano,  el Puerto Mahón de la naviera Mahonesa o  el Isleño. A primeros de abril se despidió al Puerto Mahón por considerarse innecesarios sus servicios quedando el Isleño realizando dos viajes semanales entre ambos puertos. En julio de 1894 se sacó a subasta el contrato de transporte por cuatro años entre Málaga y Melilla por un valor de 13.000 pesetas mensuales para dos viajes semanales. Los armadores del Isleño no aceptaron la oferta y el concurso quedó desierto hasta que en segunda puja celebrada el 22 de enero de 1895 se adjudicó dicho contrato a la naviera Mahonesa por 192.000 pesetas anuales. El vapor Puerto de Mahón se encargaría de realizar dicho servicio con salidas de Málaga los lunes y jueves.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL VAPOR GANDÍA Y EL DESEMBARCO EN AFRAU. ENERO 1921.

La Marina Mercante española en general y, especialmente, Trasmediterránea desde que  asumió  las comunicaciones marítimas entre la Península y las ciudades españolas del Norte de África,  tuvo una importante participación en las Campañas de Marruecos  tanto transportando hombres,pertrechos y equipos desde la Península a Melilla o Ceuta, como formando parte de las fuerzas navales en los diferentes desembarcos en territorio marroquí que se realizaron durante estas campañas, desde el de la Restinga en 1908 al de Alhucemas en 1925.  En este artículo, nos ocuparemos de la participación del Gandía en el desembarco efectuado en la playa de Sidi el Hassain para ocupar punta Afrau y establecer allí una posición fortificada. El vapor Gandía era un pequeño buque de 50 metros de eslora y 6 manga construido en Inglaterra en 1869 como un yate de nombre de Hellen.  Tras pasar por diversas navieras y transformaciones, acabó comprado por Trasmediterránea en 1918 que lo rebautizó como Gandía y lo puso…

LA ODISEA DEL FALUCHO SAN JOSÉ: DE MÁLAGA A MELILLA PASANDO POR ORAN.

A mediados del siglo XIX, las comunicaciones marítimas entre Melilla y Málaga se mantenían mediante los faluchos correos. Los faluchos eran un tipo de embarcación típicamente mediterránea de porte mediano y que arbolaban un mastil central con vela latina, una mesana latina y bauprés para aparejar un foque.

Según cronicas de la época, estos faluchos solían estar a la carga en Málaga y aprovechaban los vientos de poniente para hacer su viaje a Melilla. Esta espera de vientos favorables no permitía mantener un servicio regular entre ambos puertos, pero los patrones y marineros que tripulaban estos buques no dudaban en aprovechar la más mínima oportunidad para cumplir con el servicio asignado, aunque a veces el tiempo les gastara tan malas pasadas como la ocurrida al falucho San Jose en marzo de 1853.

En el diario La Esperanza del 22 de abril de 1853 se publicó una carta fechada en Melilla el 11 de abril en la que se relataba esta verdadera odisea sufrida enmedio de un fuerte temporal de p…

EL PRIMER VIAJE DEL ANTONIO LAZARO Y EL VICENTE PUCHOL.

Los buques correo Antonio Lázaro y Vicente Puchol  fueron compañeros de fatigas de los primeros años de vida de nuestra antigua estación marítima que ahora nos quieren derribar. La entrada en servicio de estos buques en las líneas marítimas que unen Melilla con Málaga y Almería marcó un antes y un después del transporte marítimo de nuestra ciudad en unos años en que el puerto de Melilla empezó a figurar entre los primeros de España en cuanto al tráfico de pasajeros.
EL TELEGRAMA DE MELILLA DEL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1968
El Antonio Lázaro fue diseñado como buque mixto de carga y pasaje y construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante. Su botadura se realizó el 13 de enero de 1968 y se pensaba que sería el primero de una serie de cuatro buques que no llegó a llevarse a cabo. Su eslora era de 106,43 metros, manga de 16,3 metros, puntal de 7,19 metros. Calado máximo de 5 metros. Desplazamiento de 4729 toneladas y peso muerto de 1881 toneladas. Disponía de espacios de carga a proa …