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DON QUIJOTE Y EL MAR.


Con motivo del IV Centenario de la publicación del Quijote, escribí unos artículos que fueron aparecieron en La Gaceta del Telegrama de Melilla sobre las muchas referencia marítimas que aparecen el El Quijote. En las cercanías del Día del Libro quiero traer aquí una reseña de aquellos artículo donde quise unir dos de mis aficiones: la literatura y el mar.
"Tendieron don Quijote y Sancho la vista por todas partes: vieron el mar, hasta entonces dellos no visto; perescioles espaciosísimo y largo, harto más que las lagunas de Ruidera, que en la Mancha habían visto"
Así describe Cervantes la primera vez que don Quijote y Sancho ven el mar en las playas de Barcelona y  en la mágica mañana de San Juan.
     
LAS GENTES DEL MAR.

Por las páginas del Quijote vemos desfilar ejemplos de la variada tipología humana que poblaban las costa mediterráneas y que formaban un mundo aparte en las que se mezclaban todas las razas , culturas y religiones usando, incluso, una lengua franca de la que dice Cervantes:
"lengua que en toda la Berbería, y aun en Constantinopla, se halla entre cautivos y moros, que no es morisca, ni castellana, ni de otra nación alguna, sino mezcla de todas las lenguas, con la cual nos entendemos".
    Empecemos por los corsarios. Cervantes observó el fenómeno del corso tanto bajo el prisma del soldado de galeras que lucha contra los corsarios berberiscos como de la víctima de estas acciones corsarias ya que pasó cinco años en Argel como cautivo tras ser capturada la galera en la volvía España desde Italia. Durante la visita de don Quijote a Barcelona, tiene la posibilidad de embarcar en las galeras guardacostas y participar en la persecución y apresamiento de un bergantín corsario que relata en el episodio de "La Bella Morisca". Cervantes recrea sus vivencias como soldado de galeras y describe con gran viveza los pormenores de la caza de los corsarios. 
      No sólo son berberiscos los corsarios que asolan el Mediterráneo, en el Quijote aparecen también corsarios franceses, concretamente del puerto de La Rochela, lo que podría indicar que eran hugonotes. La presencia de corsarios provenientes del Atlántico, evidenciaba la falta de control efectivo que España tenía sobre el Estrecho de Gibraltar.    

MONUMENTO A LOS CORSARIOS DE IBIZA


Junto a los corsarios hay que hablar de sus víctimas: los cautivos. Cervantes dedicada una de las historias que acompañan a las peripecias de don Quijote a un cautivo de Argel. Aquí claramente tenemos que ver referencias al cautiverio sufrido por el propio Cervantes. Este tráfico de seres humanos era uno de los negocios más lucrativos de aquellos años y se dedicaban a el tanto musulmanes como cristianos, siendo Argel y Malta dos de sus focos principales. En el Quijote el cautivo logra huir de Argel, pero lo normal era que si no te rescataba tu familia pagando a los corsarios, pasabas la vida como un esclavo a no ser que rengaras de tu fe y te unieras a tus captores. 

Los renegados también tienen su lugar en el Quijote y en la vida de Cervantes. No olvidemos que  uno de sus proyectos de fuga se malogró por la traición  de un español renegado llamado Bartolomé Dorador que era nacido en Melilla y que el arráez de la galera que capturo a Cervantes era también un renegado que llamaban Arnaute Mamí. En el Quijote también aparecen falsos renegados que ayudan a personajes de la novela a huir de Argel y también aparece la figura del musulmán que se hace cristiano como Zoraida, una argelina que  ayuda al cautivo a escapar y se hace cristiana. De estos "tornadizos", que era como se conocían a los musulmanes que se "tornaban" cristianos, tenemos ejemplos en la Melilla de la época. Se conoce a uno que adoptó el nombre de Juan de Estopiñán que ayudó a los españoles en sus primeros años en Melilla y servía de guía en las incursiones por  Guelaya.  
Galeotes. La chusma de las galeras también tiene su sitio en le Quijote en el episodio de la liberación de la cuerda de galeotes que iban a embarcar y en la visita de don Quijote a las galeras de Barcelona. Cervantes nos da unos ejemplos de los delitos que te llevaban a galeras. Uno de los galeotes tenía tres años de condena por robar una cesta de ropa blanca, otro afirmaba que iba por cinco años ya que le faltó dinero con que sobornar a las autoridades, otro cuatro años por alcahuete y hechicero, otro seis años por engañar y dejar embarazadas a cuatro mujeres y Ginés de Pasamonte llevaba diez años que significaba que le habían conmutado la pena de muerte. 



EMBARCACIONES Y  NAVEGACIÓN

En el Quijote encontramos referencias a las embarcaciones más comunes del Mediterráneo del siglo XVII. Por sus páginas aparecen bergantines, barcas y galeras, incluso Don Quijote y Sancho son invitados a visitar la galera patrona de las que patrullaban las costas catalanas y participan en la captura de un bergantín corsario, en estos párrafos de la novela se describen usos y costumbres de la vida y el laborar en dichas embarcaciones así como parte de su estructura.
   Los bergantines eran embarcaciones de la familia de las galeras pero de menor porte y las utilizaban principalmente corsarios y guardacostas porque eran ligeras y podían operar en aguas poco profundas por su escaso calado y ser varadas y puestas a flote con facilidad en calas y playas. La barca era una versión mercante de estos bergantines y se utilizaba en el tráfico de cabotaje. Cervantes nos habla de una ruta de cabotaje usada por marroquíes y argelinos que unía Tetuán con Argel y que pasaría frente a Melilla. El cautivo del que nos habla el Quijote escapa de Argel en una barca de la que se dice que era "una muy buena barca" y que tenía capacidad para treinta personas y doce remeros, suponemos que seis por banda y podía aparejar una vela latina.



LA CARABELA "LA NIÑA DE CÁDIZ"


En la narración de la huida del cautivo y sus compañeros de Argel, encontramos una pequeña síntesis de las técnicas de navegación con embarcaciones tipo barca o bergantín.
  Al salir de Argel, los huidos deciden poner rumbo a Mallorca, que desde ese puerto norteafricano es prácticamente norte. Navegan un tiempo pero les salta viento y mar de norte, tramontana, lo llama Cervantes, que les impide seguir por lo que deciden dejarse ir con un rumbo de componente oeste hacia Orán, posesión española en aquellos años. Al amanecer amaina el viento por lo que intentan volver al rumbo hacia Mallorca usando los remos, remando por "cuarteles" que era ir haciéndolo por turnos para ir dando descanso a los remeros. Vuelve a soplar un viento que no les favorece en su rumbo a Mallorca y vuelven a dejarse ir a favor del viento hacia Orán alcanza, según Cervantes, los ocho nudos de velocidad a vela. Con todo, no consiguen llegar a Orán porque son apresados por los corsarios franceses de La Rochela.
 Como vemos, los tripulantes de la barca van jugando con las velas y los remos según las condiciones de mar y viento que tienen, lo que también se hacía en las galeras aunque eran de mayor porte.




Espero que estas letras sirvan para inducir a leer Don Quijote de La Mancha, que es la mejor forma de celebrar el Día del Libro.

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