Ir al contenido principal

LA ACCIDENTADA TRAVESÍA A ALMERÍA DEL VAPOR SAGUNTO.


Los usuarios de la línea marítima entre Melilla y Almería no sólo tienen que sufrir tradicionalmente al peor de los buques en servicio de Trasmediterránea sino que a veces también han tenido que capear tremendos temporales tanto de levante como de poniente. Estos vientos del oeste  en mitad del mar de Alborán pueden ser tan violentos como los levantes alcanzando hasta fuerza nueve en algún caso y con mares gruesas a muy gruesas. Especialmente duros son los que vienen de componente noroeste.
El poniente suele ir asociado al paso de  una borrasca atlántica y, por lo tanto, son más frecuentes en invierno.



NOROESTE EN LA RADA DE MELILLA

Con la entrada en vigor de las disposiciones de la ley de Transporte Marítimo de 1909, se estableció un servicio semanal entre Melilla y Almería. Este servicio era parte de una línea de cabotaje que unía puertos del levante de la península y las ciudades y enclaves españoles en el Norte de África, aunque fue sufriendo modificaciones según las circunstancias del momento. En 1912 esta línea unía Alicante, Almería, Alborán y Melilla saliendo los domingos de Alicante para llegar el lunes a Almería, desde donde partía a Alborán y Melilla llegando el martes. Esa tarde se salía para Almería, el miércoles desde allí a Alicante llegando el jueves.
El servicio en esas fechas la realizaba el vapor Sagunto de la Compañía Valenciana de Vapores Correos de África. El Sagunto fue construido en 1875 tenía 956 TRB con una eslora de 67,39 metros;  manga 8,84 metros y una velocidad teórica de 10,5 nudos. Estaba mandado por el capitán de la Marina Mercante Rodrigo Bustamante.
El martes 6 de febrero de 1912 a las 18:00 horas y a pesar del fuerte temporal de poniente que soplaba, el capitán Bustamante decidió salir de Melilla a Almería. Los primeros momentos de la travesía, todavía al reguardo de la mole de Tres Forcas fueron buenos pero conforme uno se va adentrando en el mar de Alborán con temporal de poniente, la mar empieza a agrandarse y te puedes ver en problemas. Esto es lo que le paso al Sagunto. Según las crónicas, poco antes de la media noche empezaron  a sentirse los fuertes bandazos productos de las olas que llegaban a barrer la cubierta donde los pasajeros de tercera, que iban en cubierta, intentaban afanosamente buscar cualquier refugio contra la furia del mar. En camarotes y salones también se vivieron caídas y golpes con los muebles arrancados de sus anclajes por el temporal. Las inmensas olas comprometían la situación del buque y llevó a que los  pasajeros entraran en pánico ya que creían que el buque se perdía en la mar. El capitán comprendió que no podía seguir hasta Almería y decidió volver para buscar resguardo en Melilla. Aunque una virada en mitad de un temporal no es maniobra fácil consiguieron llevarla a cabo y arrumbar a Melilla.



A las tres de la madrugada del miércoles pudieron fondear en la rada de Melilla. La situación en el buque era complicada ya que entre el pasaje habían sufrido varios heridos y contusos. Entre los heridos de más consideración estaba el general Antonio Serra por un fuerte golpe en el odio izquierdo y dos mujeres: Carmen Madrid con heridas en su pierna izquierda y Rosa Sánchez con una extensa herida en la cabeza en la región frontal. Se da la trágica circunstancia que Rosa y su marido Francisco Rodríguez vinieron a Melilla a ver a su hijo Francisco que estaba haciendo la mili. Al llegar a nuestra ciudad se enteraron que Francisco había muerto en el combate del 27 de diciembre, no olvidemos que la sangrienta campaña del Kert seguía su curso.
El consignatario de la compañía de vapores envió un médico al barco nada más fondear para que se interesara por el estado de los heridos y procediera a su evacuación si era necesario. Rosa y Carmen tuvieron que ser llevadas al puesto de socorro donde ordenaron la hospitalización de Rosa Sánchez.
Como dato curioso, hay que decir que el general Antonio Serra debió de recupersa perfectamente de su herida en la zona del oído ya que me cuenta Juan Díez, maestro en esto de la historia de Melilla, que llegó a escribir varios libros, uno de ellos de ciencia ficción donde describía un viaje a la luna, menos accidentado que el que hizo a Almería en el Sagunto, y el encuentro con una  civilización  selenita.  



video

TEMPORAL DE PONIENTE EN LAS CERCANÍAS DEL CABO DE GATA.


Comentarios

Entradas populares de este blog

EL VAPOR GANDÍA Y EL DESEMBARCO EN AFRAU. ENERO 1921.

La Marina Mercante española en general y, especialmente, Trasmediterránea desde que  asumió  las comunicaciones marítimas entre la Península y las ciudades españolas del Norte de África,  tuvo una importante participación en las Campañas de Marruecos  tanto transportando hombres,pertrechos y equipos desde la Península a Melilla o Ceuta, como formando parte de las fuerzas navales en los diferentes desembarcos en territorio marroquí que se realizaron durante estas campañas, desde el de la Restinga en 1908 al de Alhucemas en 1925.  En este artículo, nos ocuparemos de la participación del Gandía en el desembarco efectuado en la playa de Sidi el Hassain para ocupar punta Afrau y establecer allí una posición fortificada. El vapor Gandía era un pequeño buque de 50 metros de eslora y 6 manga construido en Inglaterra en 1869 como un yate de nombre de Hellen.  Tras pasar por diversas navieras y transformaciones, acabó comprado por Trasmediterránea en 1918 que lo rebautizó como Gandía y lo puso…

LA ODISEA DEL FALUCHO SAN JOSÉ: DE MÁLAGA A MELILLA PASANDO POR ORAN.

A mediados del siglo XIX, las comunicaciones marítimas entre Melilla y Málaga se mantenían mediante los faluchos correos. Los faluchos eran un tipo de embarcación típicamente mediterránea de porte mediano y que arbolaban un mastil central con vela latina, una mesana latina y bauprés para aparejar un foque.

Según cronicas de la época, estos faluchos solían estar a la carga en Málaga y aprovechaban los vientos de poniente para hacer su viaje a Melilla. Esta espera de vientos favorables no permitía mantener un servicio regular entre ambos puertos, pero los patrones y marineros que tripulaban estos buques no dudaban en aprovechar la más mínima oportunidad para cumplir con el servicio asignado, aunque a veces el tiempo les gastara tan malas pasadas como la ocurrida al falucho San Jose en marzo de 1853.

En el diario La Esperanza del 22 de abril de 1853 se publicó una carta fechada en Melilla el 11 de abril en la que se relataba esta verdadera odisea sufrida enmedio de un fuerte temporal de p…

EL PRIMER VIAJE DEL ANTONIO LAZARO Y EL VICENTE PUCHOL.

Los buques correo Antonio Lázaro y Vicente Puchol  fueron compañeros de fatigas de los primeros años de vida de nuestra antigua estación marítima que ahora nos quieren derribar. La entrada en servicio de estos buques en las líneas marítimas que unen Melilla con Málaga y Almería marcó un antes y un después del transporte marítimo de nuestra ciudad en unos años en que el puerto de Melilla empezó a figurar entre los primeros de España en cuanto al tráfico de pasajeros.
EL TELEGRAMA DE MELILLA DEL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1968
El Antonio Lázaro fue diseñado como buque mixto de carga y pasaje y construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante. Su botadura se realizó el 13 de enero de 1968 y se pensaba que sería el primero de una serie de cuatro buques que no llegó a llevarse a cabo. Su eslora era de 106,43 metros, manga de 16,3 metros, puntal de 7,19 metros. Calado máximo de 5 metros. Desplazamiento de 4729 toneladas y peso muerto de 1881 toneladas. Disponía de espacios de carga a proa …