Ir al contenido principal

EL NAUFRAGIO DEL VAPOR CORREO RIFF.

En el diario "El Avisador Malagueño" del 6 de enero de 1870, apareció la noticia del naufragio en el puerto de Málaga, en lugar que llamaban rincón del Muelle Viejo, del vapor correo Riff, que hacía el servicio entre dicha ciudad, Melilla y los Presidios Menores. En el siniestro, ocurrido en la noche del 4 al 5 de enero, murieron el capitán del buque, Enrique González, y el mayordomo del mismo, que quedaron atrapados en el cámara del capitán cuando bajaron a salvar la documentación del barco.
El hecho de que el buque quedara hundido dentro de la dársena del puerto de Málaga hizo que se organizara una compleja y novedosa operación de reflotado que fue ampliamente seguida por la prensa local y nacional.


EL VAPOR CORREO RIFF.

El Riff era un vapor de hélice que cubría la línea con Melilla y los Presidios Menores desde finales del año 1867, sustituyendo en este servicio al vapor San José. En principio estuvo mandado por el capitán de la Marina Mercante Pedro Pons, que fue sustituido por González. Este capitán ya mandaba el Riff cuando en 1869 embarcó en el mismo el periodista Augusto Jerez Perchet para realizar un periplo por las posesiones norteafricanas del que surgió su crónica: "Cuatro Días en el Rif", posiblemente la primera crónica de viajes centrada en nuestra ciudad y demás territorios españoles del Norte de África. Este tema lo tratamos en un artículo publicado en mayo en nuestro blog AL SUR DE ALBORÁN.
En mayo de ese mismo año de 1869, El Riff transportó hasta la isla de Alborán a los ingenieros que realizaron el estudio preliminar para la construcción del faro de dicha isla.



(SALIDA DE UN BUQUE DE MÁLAGA PARA MELILLA)



LAS CAUSAS DEL NAUFRAGIO DEL VAPOR RIFF.
Según el diario madrileño "La Discusión" del 9 de enero de 1870, el Riff había llegado a puerto con una avería en la hélice. Para raparar la misma se decidió hacer aproar el buque hasta que aflorara la hélice cargando 500 piezas de plomo en los compartimiento de proa.
Finalizada la reparación, ya a la caida de la noche del 4 de enero, se empezó a retirar el lastre de plomo para adrizar el barco, pero algo debió ir mal ya que el buque comenzó a escorar sin que se pudiera corregir dicha escora, de tal manera que empezó a embarcar agua de mar, lo que hizo que el Riff acabara de zozobrar. Como ya dijimos antes, el capitán y el mayordomo se vieron atrapados en su interior y aunque se realizaron grandes esfuerzos para intentar rescatarlos, estos fueron vanos y solamente se logró rescatar los cadáveres de ambos desdichados marinos.


LA OPERACIÓN DE SALVAMENTO DEL VAPOR RIFF.

A los pocos días del siniestro, Luis Duarte, consignatario del Riff, inició las gestiones para organizar los trabajos para reflotar el buque. Estos trabajos estuvieron dirigidos por los capitanes de la Marina Mercante Juan Maynoldi, Isidro Sensat, Pedro Pons, anterior capitán del Riff, y el maquinista del vapor Alerta James Barrie, mientras que el Lloyd Gaditano se encargó de supervisarlos.
La idea era utilizar buzos para reparar posibles averías en el casco del buque producidas al zozobrar, aligerar el barco y conectar unas mangueras a bombas de achique situadas en tierra y gabarras para retirar el agua que lo inundaba y conseguir que volviera a flotar.
Toda estas maniobras y trabajos en pleno puerto despertaron la curiosidad de la población malagueña que acudía diariamente a presenciar el desarrollo de las operaciones de reflotado del Riff.

LOS CONTRAMAESTRES DE MURALLA.

Entre los curiosos que acudían a diario a presenciar los trabajos estaban unos supuestos entendidos en la materia que "El Avisador Malagueño" llama "contramaestres de muralla" que se dedicaban a criticar duramente dichos trabajos y la supuesta incompetencia profesional de quienes los llevaban a cabo, presagiando, igualmente, toda clase de desgracias y desastres de no hacer caso a sus indicaciones. Estos agoreros se vieron reforzados por la tardanza en intentar realizar la maniobra de reflotado y el fracaso del primer intento en que únicamente se logró reflotar totalmente la popa para volver a hundirse poco después. Finalmente el 16 de febrero "El Avisador Malagueño" informa del éxito de los trabajos y dedica unas líneas a criticar a los "contramaestres de muralla".





DESCRIPCIÓN DEL SCAFANDRE.

Dada la novedad que supuso para los malagueños los trabajos subacuáticos, "El Avisador" del 28 de enero describió en sus páginas como era una escafadra de buzo, que en dicho periódico denominan "scafandre" y descripción que copiamos literal: "Este aparato tal y como lo ha inventado el Sr. Rouquaycol consiste en un vestido de goma ceñido al cuerpo del buzo y en un casco de cobre provisto de cristales de roca y de un aparato de ventilación que el buzo lleva al hombro y que comunica con el interior del casco estableciendo en él una corriente de aire regularizado por un ventilador mecánico que funciona a la superficie del agua bajo la vigilancia de un operario inteligente.
El buzo lleva por encima del vestido de goma una especie de coraza que le permite respirar libremente a pesar de las presiones atmosféricas. Los pies van calzados con botines de goma y suela de plomo muy gruesas para mantener el equilibrio entre el peso del hombre y la ligereza del aire encerrado en el aparato.
En caso necesario los buzos llevan colgado a la cintura un puñal para defenderse contra los monstruos marinos. Un buzo de mediano valor puede echar facilmente ocho horas consecutivas en el fondo del mar".

EL VAPOR BARCINO VUELVE A LA LINEA A MELILLA.
A raiz del naufragio del Riff, hubo que buscar otro buque que cubriera el servicio con Melilla y los Presidios Menores. En un primer momento se fletó por un viaje de urgencia al vapor Guadaira que realizaba cabotaje por las costa andaluzas, aunque de cara de mantenr las comunicaciones mientras duraran las reparaciones del Riff, se convocó el 30 de enero un concurso público para contratar dicho servicio.

Finalmente se adjudicó el servicio el vapor de ruedas Barcino, un veterano en esta línea ya que entre los años de 1860 a 1862 estuvo realizando dicho servicio. Esta nueva etapa del Barcino en el mar de Alborán comenzó a primeros de febrero de 1870 y se mantuvo en línea hasta finales de abril de ese mismo año en que el Riff volvió de sus reparaciones. Sobre el Barcino ya tratamos en este blog en un artículo publicado en marzo del año 2009.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL VAPOR GANDÍA Y EL DESEMBARCO EN AFRAU. ENERO 1921.

La Marina Mercante española en general y, especialmente, Trasmediterránea desde que  asumió  las comunicaciones marítimas entre la Península y las ciudades españolas del Norte de África,  tuvo una importante participación en las Campañas de Marruecos  tanto transportando hombres,pertrechos y equipos desde la Península a Melilla o Ceuta, como formando parte de las fuerzas navales en los diferentes desembarcos en territorio marroquí que se realizaron durante estas campañas, desde el de la Restinga en 1908 al de Alhucemas en 1925.  En este artículo, nos ocuparemos de la participación del Gandía en el desembarco efectuado en la playa de Sidi el Hassain para ocupar punta Afrau y establecer allí una posición fortificada. El vapor Gandía era un pequeño buque de 50 metros de eslora y 6 manga construido en Inglaterra en 1869 como un yate de nombre de Hellen.  Tras pasar por diversas navieras y transformaciones, acabó comprado por Trasmediterránea en 1918 que lo rebautizó como Gandía y lo puso…

LA ODISEA DEL FALUCHO SAN JOSÉ: DE MÁLAGA A MELILLA PASANDO POR ORAN.

A mediados del siglo XIX, las comunicaciones marítimas entre Melilla y Málaga se mantenían mediante los faluchos correos. Los faluchos eran un tipo de embarcación típicamente mediterránea de porte mediano y que arbolaban un mastil central con vela latina, una mesana latina y bauprés para aparejar un foque.

Según cronicas de la época, estos faluchos solían estar a la carga en Málaga y aprovechaban los vientos de poniente para hacer su viaje a Melilla. Esta espera de vientos favorables no permitía mantener un servicio regular entre ambos puertos, pero los patrones y marineros que tripulaban estos buques no dudaban en aprovechar la más mínima oportunidad para cumplir con el servicio asignado, aunque a veces el tiempo les gastara tan malas pasadas como la ocurrida al falucho San Jose en marzo de 1853.

En el diario La Esperanza del 22 de abril de 1853 se publicó una carta fechada en Melilla el 11 de abril en la que se relataba esta verdadera odisea sufrida enmedio de un fuerte temporal de p…

EL PRIMER VIAJE DEL ANTONIO LAZARO Y EL VICENTE PUCHOL.

Los buques correo Antonio Lázaro y Vicente Puchol  fueron compañeros de fatigas de los primeros años de vida de nuestra antigua estación marítima que ahora nos quieren derribar. La entrada en servicio de estos buques en las líneas marítimas que unen Melilla con Málaga y Almería marcó un antes y un después del transporte marítimo de nuestra ciudad en unos años en que el puerto de Melilla empezó a figurar entre los primeros de España en cuanto al tráfico de pasajeros.
EL TELEGRAMA DE MELILLA DEL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1968
El Antonio Lázaro fue diseñado como buque mixto de carga y pasaje y construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante. Su botadura se realizó el 13 de enero de 1968 y se pensaba que sería el primero de una serie de cuatro buques que no llegó a llevarse a cabo. Su eslora era de 106,43 metros, manga de 16,3 metros, puntal de 7,19 metros. Calado máximo de 5 metros. Desplazamiento de 4729 toneladas y peso muerto de 1881 toneladas. Disponía de espacios de carga a proa …